¿por qué causas me pueden embargar un piso?

Con los efectos devastadores de una crisis económica que pareciera no tener fin, la morosidad se ha disparado en los últimos años. De acuerdo con estadísticas del Banco de España, la tasa de morosidad superó la cifra del 15% en 2014.

La gran cantidad de pisos embargados con los que cuenta el sector bancario y el financiero, en general, se debe a que, cada vez, es más difícil cumplir con las obligaciones financieras.

Consideraciones generales sobre los pisos que han sido embargados

Ahora, la necesidad apremiante de cumplir, simultáneamente, con otras obligaciones periódicas, como es el caso del pago de los impuestos, de los servicios públicos, la educación de los hijos y muchísimo más, se empieza a aplazar el pago de los créditos para con el sector financiero.

A todas estas, el recurrente fenómeno de los pisos embargados que, dicho sea de paso, va en aumento, en vez de decrecer, ha venido generando una especie de “cadena sin fin”, porque son muchos los españoles que recurren a un crédito para pagar otro, u otros, preexistentes, hasta que el círculo vicioso ya no da más y vienen los incumplimientos.

Como es obvio, el fenómeno del embargo de pisos, proviene de créditos otorgados bajo la condición de haber hipotecado un inmueble, que haya calificado como “aceptable” por parte del banco, para servir de garantía.

Así las cosas, en caso de que empecemos a tener problemas con el pago de las cuotas y/o los intereses, la mejor opción es comunicarse con los funcionarios encargados del banco, con vista a buscar una refinanciación de la deuda.

De lo contrario, los bancos que, como lo hemos anotado reiteradamente en otras publicaciones, son despiadados y sólo les importa recuperar su dinero, procederán a hacer efectiva la hipoteca.

Por qué hay tantos pisos embargados  en España

Siguiendo la secuencia conceptual con la que veníamos exponiendo el tema, tenemos que, en caso de no cumplirse con lo pactado en los acuerdos de refinanciación de la deuda, el banco debe provisionar la deuda impagada.

Y la provisiona en las cuentas de resultados, de tal manera que, lo que antes era un inconveniente por falta de pago, ahora pasa a ser un problema del banco y, específicamente, de la sucursal que otorgó el crédito.

En este punto del proceso, ya es muy posible que la entidad bancaria haya emprendido las acciones legales para ejecutar la garantía del préstamo que, en última instancia, termina con la subasta de la vivienda.

Ahora, lo más complicado del caso, es que con la venta del inmueble en pública subasta, es posible que el banco no haya alcanzado a cubrir el monto de la deuda (capital + intereses pendientes de pago).

En este orden de ideas, al quedar un saldo pendiente, es posible que la entidad bancaria proceda legalmente contra el mismo deudor (ya despojado de su inmueble), para embargarle otros bienes, entre ellos, coches, joyas, cuadros e, incluso, otro u otros inmuebles de los que sea propietario.

Como si todo lo anterior “fuese poco”, el deudor ejecutado deberá cubrir los gastos del proceso en que ha incurrido el banco, por el hecho de haber contratado abogados (y haberles pagado sus honorarios) para emprender las acciones legales ya aludidas.

Los pisos embargados en España, entonces, se han venido convirtiendo en un problema para muchas personas, especialmente para los sectores menos favorecidos, como es el caso de los inmigrantes y los españoles pertenecientes a las clases socioeconómicas más bajas.

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