La dieta sin gluten se está haciendo un hueco entre famosos y no tan famosos ¿pero sabemos realmente qué es? ¿Cómo se origina?

La dieta sin gluten, en un principio, se aplica a aquellas personas que padecen la enfermedad celíaca. Normalmente esta enfermedad se detecta en niños, aunque también se ha manifestado en adultos (entre treinta y cuarenta años). Esta enfermedad es causada por una “alergia” al gluten, y provoca tener la ayuda de empresas que hacen desayunos sin gluten (DSG) y cualquier tipo de comida sin este tipo de componente.

Uno de los componentes del gluten, al ser ingeridos, dañan el intestino. La intolerancia hacia esta sustancia es de por vida y, por tanto, aquellos que padecen esta enfermedad deben modificar su dieta alimenticia evitando ingerir alimentos que contengan gluten. Si no se aplica esta dieta, los que sufren esta enfermedad podrían perjudicar en su salud (trastornos digestivos, herir otros órganos, pérdida de defensas…).

En ocasiones, principalmente en adultos, es difícil detectar esta enfermedad, pues los síntomas son muy diversos, encontramos: problemas digestivos (síntoma clásico), abultamiento abdominal, retraso en el desarrollo de la pubertad, anemia, úlceras, estados de ánimo alterados, osteoporosis… La variedad sintomática es evidente, por lo que se refleja, en ocasiones, la dificultad de diagnosticar la enfermedad.

Por ello, pediatras y especialistas recomiendan retrasar hasta los seis meses de edad la ingesta del gluten. Pero la dieta sin gluten, a parte de ser esencial para los celíacos, se está convirtiendo en una moda. Muchos expertos desaconsejan las proteínas del trigo, pues, según varios estudios, son perjudiciales para nuestra salud.

Millones de personas siguen la dieta sin gluten, muchos por necesidad y otros para mejorar su calidad de vida. Celebridades, deportistas, modelos, presentadores… siguen esta famosa dieta. La gran mayoría aseguran que gozan de más energía y que, además, han perdido peso.

La modificación de su dieta en personas no celíacas ha mejorado en salud. Se sienten más ligeros, gozan de una piel más cuidada, no sufren dolores de cabeza ni insomnio…

Son muchos los beneficios de cambiar de dieta y apuntarse al carro de la “dieta sin gluten”. Los celiáticos deben convivir con esta dieta el resto de su vida estrictamente para evitar lesiones graves en los órganos. Los que no padecen esta enfermedad y desean aparcar el gluten de su vida deberán acudir a un nutricionista o médico para que diseñe unas pautas.

A día de hoy contamos con multitud de productos en diversos supermercados que están elaborados sin gluten. Generalmente aparecen etiquetas destacadas que así lo indican, aunque es aconsejable leer siempre la etiqueta de los productos para evitar incidencias o confusiones. Se deben descartar de la dieta los productos a granel y los que se han elaborado de forma artesanal. Se debe tener precaución a la hora de ir a bares o restaurantes, es recomendable consultar cómo se elaboran los platos antes de pedirlos (y consumirlos).

Los alimentos que no contienen gluten son: leche, queso, pescado fresco, hortalizas, yogur natural, huevos, verduras, frutas, arroz, legumbres… Alimentos que contienen gluten: pan, harina, pasta, cerveza, productos de pastelería, cebada…

La dieta sin gluten es una necesidad ante los que padecen de celiática y una moda que se está extendiendo entre los que no lo padecen. Aparcar el gluten de nuestra dieta, según los estudios, beneficia nuestra salud.

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